sábado, 18 de junio de 2011

Capitulo 15 - La Teoria del Amor

By Angelica
En cada tiempo libre buscaba a Peter para hablar, sin embargo, o no lo encontraba, o el me ignoraba.
Le conte a Anna todo lo que había sucedido la noche anterior con el. Ella murmuro algo parecido a “que envidia”. Aunque yo esperaba que fuera solamente mi imaginación paranoica.
Llegue a mi casa, y decidi empezar enseguida con el informe de filosofía. Pero cuando abri la carpeta y pequenio papel algo arrugado cayo al suelo.
Comencé a leerlo al mismo tiempo que comenzaba a marearme. Eso no podía ser verdad.
Le escribi por mensaje. Espere al menos media hora, y entonces se me ocurrió la idea de que el simplemente no quería responder.
Lo llame mas de 23 veces (no es que las haya contado), Pero no contesto. Tampoco devolvió mis llamadas, ni siquiera dio seniales de vida.
Esta semana fue la mas larga de mi vida. Pero al menos hoy ya era domingo, lo que significaba que maniana lo veria, y el tendría que hablarme.
La clase con el fue, sin embargo, una desepcion. El simplemente hacia de cuenta que no me conocía, y parecía evitar por completo el contacto visual.
Quise hablarle en un intento desesperado de que me prestara atención, pero el hizo fingió no escuchar y ni siquiera volteo. Mas tarde, me dejo una nota.
Y mi ultima esperanza se rompió.

By Peter
Mi celular seguía sonando con llamadas de ella. 14 llamadas perdidas. Lograria volverme loco si seguía asi.
Lo mas extranio de todo, era lo mucho que eso me importaba. El hecho de que ella se sintiera mal, me hacia sentir mal a mi. ¡Que sensación tan horrible! Me pregunto como se llamara… ¿Culpa?
Mi celular volvió a sonar y me entraron ganas de atenderle. Tuve que contenerme porque eso solo empeoraría mas las cosas.
Toda la semana fue un real desastre. Demasiadas llamadas, Demasiados mensajes, demasiados mails. Hasta que un dia, no hubo mas nada.
Dejo de llamar, de escribir, dejo de dar seniales de que le importara. Desde el jueves no he tenido contacto con ella. Y eso no podía ser bueno.
El viernes no pensé en ella, tampoco el sábado. Pero hoy era domingo, y si estaba pensando en ella. En que al otro dia la veria en clases.
Supuse que lo mas fácil seria irme a dormir, y dejar de pensar. Asi que eso hice.
Al dia siguiente no quise levantarme. Mas que no querer levantarme no quería ir a la escuela.
No me hacia ninguna gracia saber que ella también estaría ahí. Me sentía un cobarde por no poder soportar ni siquiera verla, pero ya daba igual.

Capitulo 14 - La teoria Del Amor

Al otro dia cuando me desperté me di cuenta que el no estaba ahí al lado. Mire a mi alrededor buscándolo y logre ver su cara a través de una hueco entre la puerta y la pared del baño.
Debi vestirme antes de que el entrara en la habitación. Fue entonces cuando sentí el perfume que tenia la remera que me había prestado. No me refería a una fragancia en particular, sino, su simple olor.

By Peter
Llegando a el instituto, me di cuenta del silencio que reinaba en el auto. No habíamos hablado nada.
Baje del auto y vi lo peor que podría imaginar en el instituto; la directora.
Me miro frunciendo el ceño al ver que Angelica bajaba de mi auto. Y lamentablemente me hizo seña de que quería hablar conmigo.
Angelica fue hasta su clase y yo me dirigi hasta la oficina de la directora.
-¿Mantienes una relación con esta alumna?
-Sabes que soy incapaz de sentir algo. Y ella es una alumna.
-¿Y entonces por que venias con ella?
-Porque es mi vecina y me ofreci a traerla.
-Yo creo que tienes “algo” y eso no es correcto – Suspire.
-No es que no sea correcto, es que a ti no te gusta. No voy a salir con nadie, porque simplemente, no siento nada. Pero si usted sigue molestando con sus paranoias, tal vez lo haga.
-Te he rogado meses que salgas conmigo, y siempre sales con la misma excusa: “No creo en eso”.
-Es que no creo en eso…
-Pero resulta que llega esta chica y ya apareces con ella.
-Es que no salgo con ella.
-Si te veo con ella entonces estaras despedido, porque no puedes salir con un alumna, y lo sabes. – Volvi a suspirar. ¡Que mujer odiosa!
-No puedes despedirme sin razón. – Replique cansado.
-Tengo una razón.
-Una razón irreal, y de la que no tienes pruebas. – Iba a salir de la sala cuando ella me tomo del brazo. – ¿Y ahora que?
-No te acerques a ella o te despido. Y si puedo hacerlo.
Bufe y Sali de la habitación. Esta mujer estaba demente. Y yo no tenia ni la mas remota idea de que hacer.
Me dirigi al aula de clases, hoy me tocaba enseniarles a los del segundo nivel. Luego de entregarles las hojas de exámenes a mis alumnos me sente y comencé a escribir.

< Angelica: No puedo explicar por que, pero ya no quiero formar parte del experimento. aunque a tu lado me sentia raro. tal vez te extranie. Ahora el que se va, soy yo. >







Un aviso, en la ultima parte, las palabras en cursiva, en realidad van tachadas, es que el blog no me deja hacer eso... u.u Pero weno, el efecto era que el escribia eso, se arrepentia y deja lo otro no mas... jaja espero les guste el capi...

viernes, 10 de junio de 2011

La Teoria del Amor - Capitulo 13

Ella estaba sentada en la cama. Yo la mire y sonreí.
-¡Pareces una niña pequeña demasiado emocionada como para dormirse! Acuéstate.
Me tuve que cambiar, y lo hice con cierto ego al darme cuenta que ella me miraba. Sonrei.
Agarre una remera solo para evitar dormir en ropa interior con ella al lado. Apague la luz, me recosté, y todo quedo en silencio.
Quise cerrar los ojos e intentar dormir, sin embargo, no lo logre. Quería intentar algo, intentar acercarme. Pero ella me gane de mano.
Su mano se pasaba por mi pecho y ella estaba prácticamente abrazándome.
Comencé a besarla y ella me siguió. Pronto el boeso se hizo mas y mas profundo al punto de no distinguir mi saliva de la suya. Que raro me sentía. Era mas que exitacion sexual.

By angelica
El beso era tan profundo. Y yo no quería que se detuviese. Sin embargo, el se separo un segundo.
Por suerte luego descubri que era solo para quitarse la remera. Esto parecía tener otro fin.
-Peter – Comence yo. – En verdad… No espe… - Hablaba entre sus besos. – Yo… No estoy… Segura de hacer esto. – Me separe al fin.
-¿Qué pasa? – Pregunto el en un tono que parecía de desepcion.
-Es que… Siento que no te conozco y no se. No estoy segura.
Eres virgen ¿no? – Dijo. Me sentí enrojecer mucho, me moria de vergüenza. Después de todo, si era virgen. Mire hacia abajo esperando que dijera algo. Al fin suspiro.
-Ok, hablemos un poco y luego si quieres – Dijo pensativo – Seguimos.
- Mmm…
-Vamos, ¿que quieres saber?
-No se, ahora no se me ocurre. Tal vez… ¿Por qué tienes esas fotos?
El suspiro de nuevo.
-Ya te dije, es gente que se fue. Menos tu, a quien tengo por si te vas.
-¿Y cuando me sacaste esa foto?
-En alguna de esas “Clases de apoyo”.
-¿Por qué crees que me ire? ¿A que te refieres con que se han ido?
-No se, Toda la gente se va. Siempre. Y no es algo que me agrade a decir verdad.
-¿Pero por que…?
-Mira, no se, ¿ok?
-Simplemente se que me quería acostar contigo, pasar una linda noche, porque creo que eres linda. ¿Noo quieres? Da igual.
-Lo siento. – Me di cuenta de la situación en la que habíamos quedado. Y de que esta discusión, no parecía llevar a ninguna parte. Me acerque y lo bese en un intento de volver al momento anterior. Pero fue en vano. Ya no era lo mismo. No era comodo.
Si esto iba a pasar, definitivamente no seria hoy.

Capitulo 12

Lo observe durante un minuto hasta que el se paro y comenzó a levantar la mesa.
Luego de haber acomodado la cocina, fue a sentarse al sillón y me hizo senia de que me acomodara a su lado.
Me sente junto a el y apoye mi cabeza sobre su hombro dejándome llevar por un momento. Peter cruzo su brazo por detrás de mi espalda abrazandome, y me dio el control remoto del televisor. ¡Eso si que era raro viniendo de un hombre! Aunque, después de todo, el era raro.
Comenze a hacer zapping por los canales de televisión hasta que enganche un clásico; Titanic.
Estábamos llegando a la parte del final en la que el principal muere, y yo como de costumbre (puesto que no podía ser de otra forma) estaba llorando.
El me miraba como si yo estuviera loca y me susurro que el baño estaba en el pasillo por si quería ir a limpiarme. Se comportaba muy distante a lo que llanto respecta.
-Bueno, yo ire a dormir. – comento el al termino de la película.
-Yo también – Respondi – Despues de todo, mañana tengo escuela.
Sonrio con esa sonrisa que el suele hacer y me hizo seña de que lo siguiera. Supongo que me mostraría el cuarto en donde yo dormiría.

By Peter
-Bueno, esta es mi cama – Dije señalando la cama de dos plazas situada en el medio de la habitación. – Aunque hoy dormiré en el sillón.
- ¿Por qué? – Me pregunto ella sonando un poco desesperada. No pude evitar reir.
-Crei que te sentirías mas comoda. – Comente.
-Pero no me molesta que… - Comenzo. – Sueno muy desesperada, ¿no?
-Algo – Dije riendo. – A mi no me molesta quedarme. ¿Quieres cambiarte?
-Es que… No tengo pijama ni nada por el estilo.
-Cierto – Murmure para mis adentros – mmm… ¿Quieres usar una de mis remeras? – Ella asintió levemente. ¿Ahora era timida? Se iba a acostar en mi cama, ¿y le daba vergüenza aceptar una remera?
Abri el ropero en busca de alguna remera vieja. Supuse que cualquiera le quedaría bastante grande, asi que no me moleste mucho en buscar.
La deje que se cambiara mientras yo iba al baño.
-¿Puedo pasar? – Pregunte luego de unos minutos mientras golpeaba la puerta de la habitación. Y entre.

sábado, 28 de mayo de 2011

Capitulo 11

Me quede como de piedra, ¿Estaba insinuando que dormiría con el?
Su casa era muy linda, una simple prefabricada algo acogedora, pero muy linda de todos modos.
-Bueno, pues… ¿Qué quieres comer? – Una idea algo sucia paso por mi mente ante esa pregunta. Pero simplemente me sacudi intentando sacarme esa idea de la cabeza.
-Cualquier cosa. Tal vez milanesas. – Dije respondiendo. El hizo un gesto algo raro que no comprendi.
-Solo si te gusta la soja; No como carne.
-¿En serio? ¿Por qué no? – El se encongio de hombros.
-Supongo que a mi no me gustaría que las vacas me maten para comerme y sigo esa ley de “No hagas lo que no quieres que te hagan a ti”.
Jamas me hubiese imaginado algo asi de el. No era precisamente lo que dice un “Ecologista” ni alguien que ame a los animales.
-¿Bueno y que tal pasta? – Sonrio.
-Eso si puede ser. – Saco una olla y un paquete de fideos. Creo que esta seria la noche mas rara de mi vida.
Comimos en silencio escuchando el noticiero que pasaban por televisión.
Mire a mi alrededor y vi algunas fotos colgadas en la pared. Bueno, en verdad solo cinco.
En la primera estaba Peter de adolescente junto a una mujer mayor que le sonreía mientras acariciaba su cabello. El se veía tan lindo de adolescente.
En la segunda estaba de nuevo el, pero esta vez con un chico aparentemente de su edad.
La tercera en blanco y negro. Mostraba una pareja en el dia de su boda.
En la foto numero cuatro se veía a un Peter pequenio, junto a una ninia a quien llevaba de la mano. Creo que me entraron celos luego de ver esta foto.
Y en la ultima estaba yo.
-¿Quiénes son los de las fotos? – Pregunte intrigada.
-Oh pues, una es mi tutora, otro es mi único amigo, esos son mis padres, mi única novia, y tu.
-¿Y porque tienes esas fotos ahi? – El se encongio de hombros a modo de respuesta. - ¿Por qué estoy yo en una de esas fotos?
-Por si te vas. – Comento sin darle mucha importancia. No entendí a que se refería, pero sabia que algo raro había con esas fotos.

viernes, 27 de mayo de 2011

Capitulo 10

Sin embargo yo quería mas que un beso. Y no me refería a sexo, la quería a ella. Nunca en ningún momento de mi vida quise estar con una mujer solo porque si, sin querer llegar al sexo. Eso era algo raro.
Por primera vez en mi vida quería a alguien.
Ella se separo al fin de mis labios finalizando el beso. Yo transpiraba. Tenia mucho calor. Y por su cara, ella también. Era increíble que un simple beso me exitara tanto.
-Profe, yo… - Comenzo ella.
-Enseñame – Le dije interrumpiendo. Me miro confundida. – Enseñame porque Romeo no quiere vivir sin Julieta y viceversa, enseñame porque Edward se resiste a beber la sangre de Bella, porque un príncipe da su vida por su princesa, enseñame porque sigues aquí conmigo.

By angelica
-Yo… - Mi celular comenzó a sonar interrumpiendo el hermoso momento que prbablemente jamás se repetiría. – Hola ma. – Dije desganada al atender el teléfono.
- ¡Hija! ¿Dónde estas? ¿Te quedaras donde una amiga? ¿Vas a salir? ¿Estas viniendo? ¿PASO ALGO?
- Mama tranquilízate.
-Dile que te quedaras a dormir donde un amigo – Dijo Peter. Yo sin pensarlo le hice caso.
-Me quedare donde un amigo.
-Ah… Bueno hija nos vemos mañana. ¡Recuerda avisarme si no vienes porque sino me preocupo!
-Lo se, lo siento. Adios, ma. – Corte.
Mire a Peter ahora asustada; ¿A dónde iba a pasar la noche?
-¿Vienes a dormir a mi casa? – Me dijo como si me hubiese leído la mente. Yo asentí y sin mas, me fui con el.
-Espera, un segundo; ¿Acabas de invitarme a dormir a tu casa?
El se rio y no respondió.
-Volviendo al tema, ¿Lo haras? – Me dijo mientras subíamos al auto. Yo sabia perfectamente de que me hablaba, solo que, me daba miedo responder.
-Hagamos un experimento – Comenze.
-¿Un experimento?
-Si ya sabes, como los científicos hacen para comprobar sus hipótesis. – El asintió esperando que yo siguiera. – Sal conmigo por un tiempo. Si sientes algo que ni siquiera la ciencia puede explicar, entonces tu teoría es errada. Si no, tendras razón… - El sonrio en respuesta.
-¿Entonces oficialmente eres… mi novia? – Yo asentí algo nerviosa – Eso es genial porque no tengo otra cama.

domingo, 15 de mayo de 2011

Capitulo 9

-Tal vez, ¿Eso que tiene que ver? – Le dije ahora confundida.
-Entonces estoy enfermo. – Los demás alumnos entraron al aula y deba dejar ahí la charla con mi profe. No logre concentrarme en toda la clase pensando en lo que me había dicho me profe.
-¿Hoy debo ir a mis clases de apoyo? – Le pregunte cuando termino la clase.
- Yo ire – Me dijo en respuesta.
Esa tarde fui a la biblioteca y ahí estaba el. Sentado en un mesa, increíblemente, esta vez sin estar leyendo ningún libro.
-Hola – Lo salude. Obtuve la misma respuesta por su parte.
Mire la mesa en la que estaba sentado. Solo había una silla desocupada y era exactamente a su lado.
Me miro y sonrio.
-Sientate, no muerdo – Dijo bromeando.
-De eso no estoy segura – Comente también en chiste. El rio y luego yo fui a sentarme. Me sentía algo incomoda ahí. – Que raro que no estes leyendo – Comente.
- Lo estaba hace un rato.
- ¿Y que leias?
- Romeo y Julieta.
-¿Que? No te creo. Debes estar mintiendo. – El negó con la cabeza.
-Quise leer Romeo y Julieta para ver si entendía tu punto de vista. Sin embargo no entiendo porque se suicidan, no comprendo eso tan fuerte que sienten, no entiendo su amor. Me parece patético.
-Entiende el mio entonces. – Oh-oh. Acababa de decir la mayor tontería del mundo. El me miro fijo por un instante, y cualquier esperanza de que no me haya escuchado había desaparecido.
-¿El tuyo? ¿A que te refieres?
-Nada, no importa - ¡Mierda! Habia metido la pata.
-¿Yo estoy paranoico o tu estas “enamorada” de mi? – Enamorada, completamente.
-Definitivamente tu estas paranoico. – “O yo soy una mentirosa” pensé.
-¿segura?

By Peter
-Muy segura – Dijo ella colorada hasta las orejas. Amor. ¿Por qué siempre la gente se involucraba con eso? Que mal que yo también sea humano.
-Que pena – le dije. Ella me miro confundida.
-¿Por? – Yo rei y no respondi.
-Permiteme hacer algo – Le pedi mientras acercaba mi mano a su cuello.
- ¿Qué cosa? – Me atajo ella a la defensiva.
-¡Tomarte el pulso! – Exclame divertido.
Me acerque a ella y note su pulso acelerar. Entonces me propuse ir mas lejos. La bese suave en los labios y entonces seti su corazón latir a mil. Seguro eso era lo que la gente quería llamar “amor”.
Sin embargo no era solo su corazón el que estaba acelarado, el mio también. Eso me sorprendió un poco.
Ella siguió el beso y poso su mano en la parte de atrás de mi cabeza.
Entonces profundize mas el beso y sentí algo que no esperaba, una presión en mis pantalones.